jueves, 30 de junio de 2011

A esto se le llama impostar la Historia


Formigal es una estación de esquí que está a mil y pico metros de altitud, así que cuando llegué hasta allí la primera vez, quedé estupefacto ante el arrojo de los maestros mozarábes del siglo XI creadores de estas pequeñas joyas, al atreverse a lidiar con semejantes alturas y fríos en aquellos duros tiempos. Después me enteré que el asunto era algo más cutre y sonrojante: ciertas mentes preclaras de la política aragonesa no tuvieron mejor ocurrencia que trasportar piedra a piedra, bastón a bastón, arco a arco, esta maravilla arquitectónica desde el pueblecito abandonado de Basarán, abajo en el fondo del valle. Debieron pensar que molaría más entre la gente del ambiente del esquí, que al pacífico turista cultural y senderista que busca la verdad de la Historia en las piedras, acaso. ¿Qué pintan estas venerables piedras entre los hoteles y bloques de apartamentos para alquilar?. Es patético.









Al fondo la Peña Foratata de más de dos mil metros de altitud, uno de los grandes picos del Pirineo Occidental aragonés.

viernes, 17 de junio de 2011