jueves, 17 de junio de 2010

Apertura de las compuertas del pantano de El Grado (Huesca) II



Esta es la toma que abastece el hotel El Tozal, del Opus Dei y sus casas de retiro de los aledaños.
Más casas de retiro espiritual para los adeptos de San Josemaría. Hay que reconocer que esta gente sabe elegir y gastar su dinero.






miércoles, 16 de junio de 2010

Apertura de las compuertas del pantano de El Grado (Huesca)

El río Cinca es el gran río madre de la zona oriental de la provincia de Huesca, sus aguas riegan el Somontano, la Litera, el Cinca Medio, el Bajo Cinca y los Monegros. El caudal está regulado por dos grandes pantanos: Mediano y El Grado, cuyas capacidades para almacenar agua están sobrepasadas como podéis observar en las fotos, lo cual ha obligado a abrir una de las compuertas de éste último. En un principio tuvieron que abrir las tres, aunque cuando llegamos nosotros sólo seguía abierta una. La impresión que te causa es impactante, tanto el ruido ensordecedor de la caída del agua como la fina lluvia que llegaba hasta el puente.
El santuario de Torreciudad al fondo, la faraónica obra del Opus.






Las casas que se ven en esta foto están en los terrenos del Opus Dei, y por lo tanto son de su propiedad, que utilizan sus miembros para sus retiros espirituales, que constituyen un pilar básico de las empresas místicas en que se embarcan. Mucha mística y todo lo que querais, pero convenid conmigo que San Josemaría era un crack de las finanzas.

martes, 15 de junio de 2010

La torraza de Lárrede en el Serrablo de Huesca

En la Alta Edad Media esta población debió tener su importancia estratégica, aquí se halla la mayor expresión de la arquitectura religiosa visigótica mozárabe, pues su iglesia es la mejor conservada de esta modalidad constructora. Cabe prever que después de ser tomada Zaragoza por los musulmanes, muchos mozárabes de rito visigótico y excelentes constructores, hartos de pagar el impuesto religioso al que eran forzados por los conquistadores, emigraron hacia los reinos cristianos del norte, aportando su refinado estilo de construcción, que añadieron a las toscas iglesias de piedra de la zona. El resultado fue toda la maravillosa serie de iglesias que se ven en la margén izquierda del Gállego serrablés.







Esta es la torraza, que se ve en bastantes poblaciones del viejo Reino de Aragón. Estas árduas y costosas edificaciones fueron el fruto del miedo y terror que inspiraron por todos los reinos de la península las aceifas o incursiones de Almanzor y su hijo Ad el Malik. Servían de comunicación entre ellas, y en caso extremo se convertía en un refugio perfecto de la población ante el asalto de la horda de moros, ávida de buenos y sanos esclavos y esclavas, que estaban muy cotizados en los zocos de Saraqusta, Toledo, Sevilla o Córdoba.







Lárrede y su iglesia vista desde la Torraza.

lunes, 14 de junio de 2010

Caminata matinal por Sabiñánigo (Huesca)

En este lunes lluvioso y nuboso tenía que hacer una gestión: llevar el coche al taller. La distancia de regreso hasta mi casa es considerable, y la he hecho andando claro, al comenzar la caminata estaba convencido que me mojaría; pero no, no ha sido así, el dios de la lluvía ha sido clemente conmigo. Como no tenía pensada ninguna entrada para hoy en el blog, pues he sacado la cámara, y me he liado a capturar imágenes. Aquí tenéis el resultado, mayor inmediatez imposible. Ese monte de detrás que tapan parcialmente las nubes, es Santa Orosia, junto a Oturia las montañas emblemáticas de Samianigo, que es el nombre en aragonés de Sabi, y que of course, nadie utiliza.
Calle Serrablo, principal arteria comercial de la ciudad.
Como tenemos una altitud de unos ochocientos metros sobre el nivel del mar, aquí cuando se pone nuboso parece que las nubes van a caer sobre tu cabeza.
Un milagro de la primavera, que diría Antonio Machado. El sauce del parque presentaba este aspecto, a causa de de un tibio rayo de luz que le lanzaba el sol detrás de las nubes, con las gotas de la lluvia sobre sus hojas mojadas que completaban un cuadro sorprendente. Sin embargo casi siempre se nos escapan estos detalles, mientras caminamos por calles, parques u otros lugares obsesionados con nuestras tribulaciones cotidianas, y es entonces, cuando nos perdemos sin remisión los pequeños milagros de la naturaleza.
Esta es mi calle en Sabi, justo enfrente del pequeño parque que con todo su esplendor vegetal de primavera en plan exhibición lujuriosa nos alegra la vida. La verdad, es una gozada caminar bajo los árboles de regreso hacia casa harto del trabajo, y muy terapéutico por supuesto.

miércoles, 9 de junio de 2010

Valcarca, pedanía de Binaced (Huesca)

"En Valcarca cantan grallas y en Esplús los esparteros"..., proclama la canción popular. Antaño míseras tierras de esparto y mocos, grallas y abejarrucos de toda laya. Hogaño terrenos de imponentes máquinas de riego que ayudan en el cultivo de buenas cosechas de cereal y alfalfa; y modernos dispositivos de riego a goteo para el frutal dando cosechas durante años, que han marcado el definitivo despegue económico de la zona. En Valcarca ya no cantan las grallas, y en Esplús tampoco se ve una triste mata de esparto.





Casa solariega de rancio abolengo, perteneciente a la famosa "Merceditas", procuradora de las Cortes franquistas, poderosa y acaudalada fortuna del antiguo régimen, que además fue uno de los personajes, si no el que más, influyentes durante la dictadura de toda la provincia de Huesca. Míseros vestigios y pobres recuerdos de un tiempo triste.
Valcarca perteneció durante la Edad Media a la Encomienda del Temple, que tenía su sede en Monzón, aunque la iglesia se edificó sobre una construcción de la época musulmana.

Recuerdo la alineación del mítico CF Valcarca de la posguerra. Era esta: Navarro; Builo, Iguadé, Manolet; Zapater, Tona; Sanz, Perostes, Cachirulo, Pincho y Coronet. Aquellos equipos que jugaban en canzoncillos y camiseta de imperio.

martes, 8 de junio de 2010

Recorrido emocional por Binefar (Huesca)

La nueva estación de autobuses. Fui simplemente a curiosear, y me llamó la atención lo limpia que estaba, y lo chula que había quedado. Rápidamente me vinieron a la cabeza los años de enganche al caballo y los angustiosos viajes a Lérida trás la puta droga. Muchas veces a las nueve de la noche con la linea Tamarite-Altorricón y regreso de Lérida a dedo en la madrugada: toda una epopeya que soportábamos con tal de ponernos a tono. Los autobuses paraban en el Ferial, y esperábamos allí en plena calle al raso: no hubiese venido nada mal esta estación.
Aqui en el Paseo veo que han puesto una oficina del BBVA, en lo que fue el glorioso bar "La Granja". El astuto Baltasar hizo el negocio de su vida, y ahora debe dedicarse al huerto y las almendreras: ¡no es nadie el colega!. Como dice la canción del Sabina, cuando cuenta que al regresar al sitio del ligue del verano anterior, se encontró una oficina de la "Caixa". Siempre es lo mismo, la historia cotidiana repite sus patrones una vez sí y la otra también.

"Ferretería García". Pero a mí lo que me interesa es el solar vallado de la izquierda: allí se encontraba el establecimiento del gran Paco, el barbero, borrachín inveterado y camarero "extra" en las fiestas de verano donde se terciara: la cosa se trataba de beber gratis, y tener el abrevadero a mano.