jueves, 4 de marzo de 2010
martes, 2 de marzo de 2010
Las ruinas del castillo de Panillo (Huesca)
Dentro de la finca propiedad del monasterio Dag Shag Kagyu y en la cima del collado que limita los valles de la Fueva y el Ésera cerca de Graus, se encuentran estas ruinas de la fortaleza medieval de caracter estratégico militar, construida durante el reinado de Ramiro I para su objetivo prioritario, que no era otro que la toma de la plaza ribagorzana en poder de la dinastía Banu Hud gobernadora de la taifa de Zaragoza. Graus se encontraba en una decisiva cuña, que dominaba el control de los accesos al Sobrarbe y la Ribagorza, y allí confluían los dominios del conde de Urgell y el rey de Aragón. Como suele suceder en las familias poderosas estaban emparentados, de modo que unieron sus fuerzas para arrebatársela a los musulmanes. Al fondo de la foto, una vista del Sobrarbe y la, por este año, nevada cadena montañosa pirináica.
Este pino posee un envidiable instinto de supervivencia, y una fuerza fuera de lo común: ha conseguido hacerse viejo pese a las pisadas de los senderistas.
Una vista sobre el Valle del Ésera. También puede verse la cúpula de la estupa y el gompa del monasterio.
La casita bajo el auspicio de Ganesha
Esta figura de Ganesha, el dios con cabeza de elefante y cuerpo humano, hijo de Lord Shiva y Parvati, nos da la bienvenida cuando visitamos este precioso hogar. Según la tradición hindú este dios tan simpático es "el propiciador de las empresas espirituales importantes en la vida de los hombres", y los devotos hindues acostumbran a ofrecerle ritos y ofrendas cuando comienzan alguna. Tal vez los propietarios de la casa invocaron su benevolencia cuando la construían, al tiempo que iniciaban la suya particular. Ojala la protección del dios haya sido una realidad, y por supuesto, me uno a esos buenos deseos, al tiempo que les felicito por su luminosa idea. Un saludo.
domingo, 28 de febrero de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
domingo, 21 de febrero de 2010
El río Ésera a su paso por Graus (Huesca)
En la génesis del Reino de Aragón a principios del pasado milenio su fundador, el belicoso y violento Ramiro I, consideró la toma de la plaza musulmana de Graus como una acción prioritaria de su reinado. Reunió un importante ejército, y se trasladó personalmente hasta la Ribagorza para dirigir las operaciones, instalando su cuartel general en Pano, pequeño pueblo del Valle de la Fueva, y desde allí junto a su pariente y aliado el Conde de Urgell Ermengol III iniciar el asalto a esta importante plaza perteneciente a la taifa de Zaragoza, Marca fronteriza de los dominios hispanomusulmanes y emplazamiento estratégico clave. Según cuentan las crónicas, las mesnadas cristianas comandadas por el príncipe Sancho (futuro SanchoII). Al frente del potente ejército islámico, y acompañado de un joven alférez de 20 años, Rodrigo Diaz de Vivar, pues cobraba parias del hayib de Zaragoza Al-Muqtadir, que también iba en la expedición. Sobre este punto hay diversas opiniones; unos dicen que los castellanos no tomaron parte, y otros lo afirman categóricamente. El proyecto fracasó cuando murió Ramiro de una lanzada en la frente. El regicidio fue perpetrado por el moro Sadaro infiltrado entre su guardia en el campamento de Campo Zapata, justo debajo de la Iglesia de la Peña de la foto de arriba, que era la fortificación musulmana que defendía la plaza. Con la muerte del Rey el ataque de las tropas aragonesas y catalanas fue rechazado, y la toma del estratégico enclave demorada para más adelante.
viernes, 19 de febrero de 2010
El Castillo de Novales (Huesca)
A pocos kilómetros de la capital de la provincia se encuentra el pueblo de Novales, núcleo de población formado alrededor de la fortaleza medieval, que desde el promontorio visualiza un amplio paisaje. En la actualidad, otra construcción más acorde con las necesidades del siglo XXI se halla a pocos kilómetros de la vieja reliquia: el aeropuerto Huesca-Pirineos, donde esquiadores de todo el mundo aterrizan para deslizarse por las estaciones pirináicas.
Este castillo fue mandado construir por Sancho Ramirez a mediados del siglo XI, siendo su primer teniente designado por el Rey, el conde Fortún Garcés; se trataba de un puesto fronterizo estratégico, puesto que el limes con los territorios musulmanes se hallaba a pocos kilómetros. Según me comentaron hasta la última guerra civil vivió gente en sus dependencias, abandonándose despues, quedando en un estado de desidia y postración que las obras de restauración que se llevan a cabo en la actualidad, quieren paliar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




























